la miseria que salpica
El domingo, Halloween, en el metro una triste señora, no era una bruja, andaba con la letanía de los que suplican para vivir. Era una gitana y vestía de negro con esas ropas que llevan de verano a invierno. Se apoyaba en un pobre bastón que a penas la soportaba. Venía hacía a mí magullando…