leer a un condenado a muerte

Una pequeña editorial de Miami, Voces de hoy, acaba de publicar el libro de un condenado a muerte del gobierno cubano, Memorias de Abecedario. Se trata del testimonio de alguien que salvó la vida por lo mismo que muchos la pierden, la burocracia. Aunque más ha valido la inteligencia de la víctima en circunstancias donde la fuerza, el valor y la hombría son fundamentales para sobrevivir. El libro es una metáfora de la vida cubana, aunque casi todo transcurre en la prisión donde el condenado esperaba primero la sentencia de muerte, luego la liberación a causa de los errores procesales y de la propia legislación que Abecedario se vio obligado a estudiar para defenderse.

Abecedario es el nombre del protagonista de la historia que fue escrita por Alfredo Ballester a petición del convicto. Uno y otro, amigos, se dan la mano para contar la historia jamás narrada de la cárcel cubana. Este libro nos cuenta la vida real dentro de la cárcel como antes no se había contado. Los testimonios que se conocen y han proliferado de la prisión cubana hasta establecerse como un subgénero son los del presidio político, el presidio común estaba por escribir, a excepción del clásico texto de Montenegro, sin embargo este nuevo libro reúne el día a día de ambos porque Abecedario estuvo dentro de los dos. La literatura carcelaria cubana, de la que Rafael Saumell, prologuista del libro es el máximo conocedor y uno de sus mejores exponentes, estaba conformada por lo político hasta que llegó el testimonio de Abecedario que narra no sólo la vida entre los reclusos, sino también la relación con la burocracia cubana judicial y cultural desde las celdas y lejos de ellas, con el valioso aporte de una copiosa documentación gráfica.

Sin duda la literatura cubana puede contar con una formidable riqueza en los libros escritos en las cárceles de la Revolución y sobre ellas, ignorada por la historia. Si la literatura contribuye al conocimiento de una parte de la vida y el testimonio es un modo de contarla, pues, seguramente el libro de Abecedario y Alfredo quedará para un futuro de libertad en Cuba donde el dolor de hombres como ellos sea suficiente para no repetir la historia. La galería de personajes que como fantasmas desfilan por situaciones de todo tipo en casi 20 años de reclusión, asesinos, violadores, ladrones, delatores, guerrilleros, políticos, dentro de la trama por la supervivencia hacen de Memorias de Abecedario  un escenario único.

Acerca de León de la Hoz

León de la Hoz, escritor y periodista. Ha publicado Coordenadas (1982), La cara en la moneda (1987), Los pies del invisible (1988) Preguntas a Dios (1994), La poesía de las dos orillas, Cuba (1959-1993), Cuerpo divinamente humano (1999), La semana más larga (2007), Vidas de Gulliver (2012), Los indignados españoles: Del 15M a Podemos (2015). Vidas de Gulliver (2016, 2ª ed). Ganó los premios David (1984) y Julián del Casal (1987), ambos de la UNEAC, Cuba. Entre otros. Ha sido antologado en diferentes ocasiones, como en Poesía cubana: La isla entera (1995), de Felipe Lázaro y Bladimir Zamora; Las palabras son islas. Panorama de la poesía cubana del siglo XX (1999), de Jorge Luis Arcos; Antología de la poesía cubana, Vol. IV, de Ángel Esteban y Álvaro Salvador; Poemas cubanos del siglo XX (2002), de Manuel Díaz Martínez. Dirigió la revista cultural La Gaceta de Cuba, en La Habana. Fue uno de los directores fundadores de la revista Otrolunes. Escribe Habeas Corpus y hace Testículos de fotografía.
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