Se buscan orgullosos y nostálgicos para salvar a la Revolución cubana
Nunca antes el exilio cubano había vivido un momento de gracia como el que vive hoy día con la isla. No es a causa de un milagro –que pudiera ser–, ni de otra forma espontánea, ni fruto de la bondad, tampoco es consecuencia de la autocrítica del Gobierno por la satanización de millones de ciudadanos…








