ponerse en el lugar del otro
Cuando veo al padre de familia avergonzado de pedir una limosna, no puedo dejar de maldecir a aquellos que sin escrúpulos han llevado a este país a la ruina, también a los que se regodean asquerosamente en sus riquezas. Sé que no es de buen cristiano maldecir, ni de buen ciudadano o persona educada,…