se fueron para seguir viviendo

Cartel bajo las patas de la estatua de Sol, Madrid, el día que se desmantelaba la acampada de los indignados del 15-M. Foto de León de la Hoz

Al fin vimos que la acampada de Sol se marchó para no hacer morir al 15-M. A pesar de los esfuerzos de quienes en Democracia Real Ya trataron de que no se les identificara, aunque se reconocían en la acampada, la gente y la prensa empezó a ver en los acampados al movimiento y muchos que apoyan la acción del 15 de mayo se sintieron defraudados por las licencias de Sol y el rumbo deformado que empezaba a tomar. Ese era un riesgo evidente. Ni la propia acampada casi sobrevive a sus excesos. Demasiada luz para tan poco gas. La luz también quema y genera sombras que incluso pueden ser mayores que la propia luz.

El repliegue y la reflexión alejada de la contingencia diaria posiblemente es la mejor de las fórmulas cuando no se tienen las ideas claras y el objetivo tampoco está a la vuelta de la esquina. Todos los grandes episodios de resistencia y sacrificio han terminado en holocausto. Ya lo escribió Sun Tzu en El arte de la guerra que debieran leer los organizadores en vez de tanta literatura frustrada y frustante del guerrillerismo americano y maoísta que circula por los predios. Extemporánea y descontextualizada. Confieso que es uno de mis libros de cabecera. Poesía, acción y pragmatismo. Yo les regalaría a todos dos libros clásicos, uno para pensar y otro para comportarse. Lo que sí está claro es la razón de la movilización que ha tocado la fibra de la sociedad desencantada y esa es el arma secreta que lo mejor 15-M no debiera abandonar en otros.

Hoy, luego de la retirada, se hacen quinielas sobre el futuro del movimiento. Yo creo que es el presente lo que importa, no el futuro, ya que el presente es lo único real que tiene. El futuro es una de las convenciones más discutibles. Su única prioridad debiera ser consolidarse, pensar cómo sobrevivir a la inercia lógica de todo movimiento social formal en que pudiera convertirse, en los valores que le dan cohesión social, identificar la estrategia coherente que les permita sobrevivir a la absorsión que pudiera producirse dentro del sistema y si es conveniente andar por ese camino táctico, si habrá que plantear una interlocución con el poder y con quién o hasta cuándo esperar. La estructura dependerá de lo que realmente quieran y hasta dónde quieran llegar. El liderazgo social lo tienen, el interno dependerá de cómo se estructuren y qué estrategia tengan.

Aquí dejo el libro ¡Indignados! 15-M, publicado por Ediciones Mandala. No podemos saber qué sucederá con el movimiento, pero sí sabemos qué ha sucedido en este mes y porqué. El libro es un testimonio de ese esfuerzo que seguramente marcará un antes y un después en el quehacer de la política y de la sociedad, no importa que por ahora los políticos hagan oídos sordos, seguramente sus corazones oportunistas sí han prestado atención al clamor de la sociedad. La acampada se fue entre las patas de los caballos, a punto de hacer perecer el 15-M. La manifestación del próximo domingo 19 servirá para tomar el pulso al estado actual de los sentimientos ciudadanos después de Sol, todos estarán atentos a la continuidad de las protestas, unos en sus despachos, otros en la calle.

Acerca de León de la Hoz

León de la Hoz, escritor y periodista. Ha publicado Coordenadas (1982), La cara en la moneda (1987), Los pies del invisible (1988) Preguntas a Dios (1994), La poesía de las dos orillas, Cuba (1959-1993), Cuerpo divinamente humano (1999), La semana más larga (2007), Vidas de Gulliver (2012), Los indignados españoles: Del 15M a Podemos (2015). Vidas de Gulliver (2016, 2ª ed). Ganó los premios David (1984) y Julián del Casal (1987), ambos de la UNEAC, Cuba. Entre otros. Ha sido antologado en diferentes ocasiones, como en Poesía cubana: La isla entera (1995), de Felipe Lázaro y Bladimir Zamora; Las palabras son islas. Panorama de la poesía cubana del siglo XX (1999), de Jorge Luis Arcos; Antología de la poesía cubana, Vol. IV, de Ángel Esteban y Álvaro Salvador; Poemas cubanos del siglo XX (2002), de Manuel Díaz Martínez. Dirigió la revista cultural La Gaceta de Cuba, en La Habana. Fue uno de los directores fundadores de la revista Otrolunes. Escribe Habeas Corpus y hace Testículos de fotografía.
Esta entrada fue publicada en política, sociedad y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.