escribir cambia y leer también

Vidas-de-GulliverEscribir cambia, publicar cambia, leer cambia. Cambia la forma de escribir, de publicar y de leer. También cambia el mundo acorde con esos cambios y nosotros cambiamos dentro él. Cambiamos nosotros cuando escribimos, publicamos y leemos un libro. Aunque no podamos comprenderlo ni notarlo, los libros han cambiado el mundo. El desarrollo de la humanidad que es el desarrollo del pensamiento, la tecnología y su transmisión, no habrían sido posible sin la facultad de escribir, publicar y leer, pero tampoco sin los cambios que se han producido en estas actividades, aparentemente simples y que por su simpleza son aceptadas por todos como una rutina banal. Sin embargo, de la posibilidad de escribir, leer y publicar, depende hasta el vaso que nos llevamos a la boca para beber. El libro, ese objeto pequeño que se manoseaba antes de la era digital, podría considerarse la primera maravilla creada por el hombre.

Ya casi nadie pone en duda que el milagro del hombre tiene que ver con el milagro de la escritura. La transformación que el mundo está viviendo con el cambio tecnológico de la comunicación tiene un origen claro y definido en el Misal de Constanza que publicó Gutenberg en 1449 y después con su Biblia en 1452. Entonces el mundo empezó a salir de la oscuridad de los templos y de la mano de los escribientes, para iniciar la gran carrera de difusión y consumo que ha podido conocer el hombre hoy con la tecnología digital. Se trata de un proceso que, inevitablemente, tendrá unas consecuencias de las que aún no podemos hacer ninguna previsión. Lo único cierto es que el mundo está cambiando no sólo en las apariencias, sino en lo más profundo de sí mismo. La manera en que se escribe, publica y lee siempre han producido profundas transformaciones culturales en la base del desarrollo de la humanidad, nuestros tiempos no son una excepción.

Los hábitos de escritura y lectura están cambiando a la misma velocidad con que nos comunicamos mediante los teléfonos, los ordenadores, las tabletas e internet. En ese mismo sentido cambian los rituales de la sociedad en torno a los productos artísticos y literarios que antes monopolizó la llamada alta cultura o la cultura popular, indistintamente según la época y el régimen social. El rechazo que todavía algunos escritores y lectores hacen de los libros electrónicos forma parte de ese toma y daca dialéctico del cambio y el desarrollo. No se le puede pedir a nadie que elija un formato para leer, la lectura es algo muy personal, confidencial y libre como para someterse a la prueba de las fidelidades o las obligaciones. De cualquier modo, es evidente por lo menos para mí, que lo digital terminará por imponerse si la tendencia tecnológica se mantiene. Ayer un amigo me dijo que en Texas abrirá una biblioteca sin libros, o sea, todo el proceso de lectura y préstamo bibliográfico se hará electrónico. Imaginad una biblioteca vacía, donde en cada mesa habrá uno o más dispositivos electrónicos de lectura.

Anteriormente he hablado de mi inclinación por los libros electrónicos. Hoy día llevo en mi iPad 800 títulos escogidos, soy mi biblioteca, voy con mis libros a todas partes como un caracol. Ya no me importa donde duermo o vivo, me gusta decir que siempre llevo mi casa encima, mi techo de libros. Hoy acabo de publicar mi último libro en Amazon, sin darme cuenta he entrado en ese proceso de transformación ya no como un lector, sino como un agente activo de ese cambio en el que todos estamos involucrados. Es cierto que la relación con la editorial y el editor es una quimera indispensable para un autor, es la razón por la cual el sello de mi libro es Betania, pero me satisface saber que en un abrir y cerrar de ojos mi libro está asequible en cualquier lugar del mundo, a un clic de distancia. Vidas de Gulliver ya está en otra vida, y si escribir cambia, publicar cambia y leer cambia, pues él y yo cambiamos. Ver book trailer de Vidas de Gulliver. http://youtu.be/zuO6dluVL_Q

Acerca de León de la Hoz

León de la Hoz, escritor y periodista. Ha publicado Coordenadas (1982), La cara en la moneda (1987), Los pies del invisible (1988) Preguntas a Dios (1994), La poesía de las dos orillas, Cuba (1959-1993), Cuerpo divinamente humano (1999), La semana más larga (2007), Vidas de Gulliver (2012), Los indignados españoles: Del 15M a Podemos (2015). Vidas de Gulliver (2016, 2ª ed). Ganó los premios David (1984) y Julián del Casal (1987), ambos de la UNEAC, Cuba. Entre otros. Ha sido antologado en diferentes ocasiones, como en Poesía cubana: La isla entera (1995), de Felipe Lázaro y Bladimir Zamora; Las palabras son islas. Panorama de la poesía cubana del siglo XX (1999), de Jorge Luis Arcos; Antología de la poesía cubana, Vol. IV, de Ángel Esteban y Álvaro Salvador; Poemas cubanos del siglo XX (2002), de Manuel Díaz Martínez. Dirigió la revista cultural La Gaceta de Cuba, en La Habana. Fue uno de los directores fundadores de la revista Otrolunes. Escribe Habeas Corpus y hace Testículos de fotografía.
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